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Sexóloga

Él siempre quiere más: causas y soluciones en el sexo

20 de Septiembre de 2016 Nayara Malnero · 0 comentarios

Pensábamos que era algo pasajero, una mala época, pero parece que la cosa no retoma, el tema sexual es algo que nos sigue preocupando. Tomando un café con una amiga me preguntaba si es normal que ellos se quejen tanto de la falta de sexo, que parece que él siempre quiere más a pesar de que ella “ya no parece necesitarlo”

Por desgracia mi respuesta fue directa, algo que comento diariamente a mis pacientes: “la mayor demanda por parte de mujeres en la consulta del sexólogo es por bajo deseo sexual” De hecho, entre las farmacéuticas llaman al bajo deseo sexual de las mujeres la “disfunción sexual femenina”.

Para ganarse esa hegemonía hace falta mucha prevalencia, tanta como para que inviertan miles y miles de euros en crear una viagra femenina (nada efectiva, por cierto) ¿te suena la “viagra rosa”?  http://www.sexperimentando.es/la-viagra-rosa-femenina-nuevo-medicamento/

En este momento me asalta la pregunta ¿será que ellas tienen bajo deseo o será que ellos lo tienen demasiado alto? Sin duda, el gran problema es encontrar el equilibrio entre las necesidades de ambos, esa es la verdadera labor del terapeuta.

Cuando llega una pareja a mi consulta con esta problemática siempre les hago el mismo planteamiento: no es cuestión de quien gana o de quién consigue su objetivo, sois un equipo y la finalidad es encontrar el equilibrio. Ni ella se va a volver una loba ni él un cervatillo.

Porque si, el bajo deseo sexual (sea en hombres o en mujeres) tiene solución terapéutica, pero hay que comenzar por el principio: ¿somos realmente diferentes hombres y mujeres en este sentido? ¡Claro que sí!

La psicología femenina evoluciona en las relaciones a largo plazo: nos tranquilizamos y la sexualidad pasa a un segundo plano en la mayoría de las ocasiones. Si el trabajo es estresante, si las preocupaciones se hacen mayores y si los niños no nos dejan descansar esto se acentúa mucho más.

Las causas del bajo deseo sexual femenino pueden ser múltiples, te cuento algunas de las más habituales:

  • Nuestra mala educación sexual, en la mayoría de los casos errónea o, como suelo llamarla “castrante”. Las mujeres aún tenemos en la actualidad sentimientos encontrados con nuestra “libertad sexual”.
  • La falta de comunicación en pareja: me encanta la frase “el buen amante es el que sabe comunicarse bien con su pareja, ese es el único requisito para serlo” Sin una comunicación en confianza e intimidad es difícil llegar a acuerdos y transmitir a tu pareja qué es lo que deseas y cómo. Hablar de sexo no es tan fácil como parece.
  • Falta de autoconocimiento: cada persona debe de conocerse bien a sí misma, de no ser así los demás no cuentan con una “bola de cristal” para adivinar sus deseos y sus placeres ¿Crees que las mujeres nos conocemos lo suficiente a nosotras mismas?
  • La baja autoestima y la falta de seguridad en una misma: cuando tenemos dudas sobre nosotras mismas (“¿lo estaré haciendo bien?” “¿se dará cuenta de que he engordado?”) y cuando no nos queremos lo suficiente es difícil que disfrutemos de las relaciones sexuales y que negociemos cómo tener los encuentros con nuestra pareja.
  • Por último y, aunque todo lo anterior esté perfecto, antes mencionada que nuestra psicología cambia. Nuestro deseo evoluciona con el tiempo, sobre todo si estamos en una relación a largo plazo. A veces, tanto es así que en lugar de “tener ganas” y luego “tener relaciones”, en ocasiones comenzamos a tener un encuentro y luego es cuando surgen “las ganas”…veamos si me explico mucho mejor con este vídeo:

https://youtu.be/Tpzqj0Qi0h4

Para terminar, si realmente estás interesado/a en este tema me gustaría recomendarte una lectura “Deseo” de la sexóloga Sylvia de Béjar  http://www.sexperimentando.es/deseo-de-sylvia-de-bejar-review-y-recomendacion-terapeutica/ estoy segura de que no te dejará indiferente. También, y con esto me despido, mi tutorial ”Cómo aumentar el deseo sexual”

https://youtu.be/0sJx7_rFdKA

Y ahora ¿qué haréis con vuestra vida sexual?

 

Sexóloga

Mi hijo me hace preguntas sobre sexo ¿qué hago?

20 de Julio de 2016 Nayara Malnero · 2 Comentarios

Hablando de sexo a veces me planteo quién tiene más dudas, si los hijos o los padres. Los más pequeños (y no tan pequeños) tienen una inquietud especial por conocer cuanto les rodea, es natural, es su forma de aprender. Los padres, por su parte, se inquietan por educar a sus hijos, pero también por protegerles. Y en esta guerra de inquietudes se mueve este artículo en el que espero poder explicarte cómo, cuándo y qué explicar a tu hijo sobre sexo.

Como mencionaba antes, que los niños investiguen, experimenten y pregunten es lo más normal del mundo. Para ellos no hay diferencia entre “para qué madrugamos”, “por qué se hace de noche” y “cómo nacen los niños”, todo responde a su misma necesidad de conocimiento. ¿Dónde está la diferencia entonces? En nosotros, los adultos.

Para un niño no existen temas más importantes que otros, ni premisas sociales ni tabúes. Todo esto es algo que inventamos como adultos y “ponemos en sus cabezas” con lo que decimos y con lo que no decimos. Por ejemplo, si un niño pregunta sobre la sexualidad y evitamos el tema, también entenderá que es un tema del que no nos apetece hablar (recuerda que son como esponjas)

“Obviamente hay temas de lo que hay que dar información y otros de los que no” es una creencia habitual. Mi pregunta en este sentido es ¿dónde está el límite? Antes de responder te animo a tener en cuenta que vivimos en un mundo donde, al menos en materia de “estímulos sexuales, no tiene límites (publicidad, televisión, revistas y, sobre todo, el descontrolado Internet)

Si, por supuesto, hay prácticas o tendencias sexuales que “no son para niños” y que resultan si no escabrosas, al menos difíciles de entender para ellos. Por supuesto, si no pregunta por ellas, podemos pasarlas por alto sin problemas pero está claro que si lo hacen entonces no tenemos escapatoria.

En mi opinión “la información es poder, siempre” Cualquier niño, de cualquier edad, es capaz de comprender prácticamente cualquier cosa. Por supuesto, desde su perspectiva, con la información adecuada y con las explicaciones adaptadas.

Existe una creencia bastante generalizada de que proporcionar información sobre sexualidad puede hacer que los jóvenes se animen a tener relaciones sexuales con anterioridad. Debes de saber que la realidad demuestra todo lo contrario: los países donde la educación sexual está integrada en el aula desde antes (y estoy hablando desde que comienzan a pre-escolar) son los que tienen los menores índices de embarazos no deseados y transmisión de infecciones, además de las medias de edad más altas en el inicio de las relaciones sexuales.

Si te has sorprendido al mencionar “pre-escolar” tranquilo, quizás nos quede matizar algo que debería haber hecho al principio: educación sexual no es solo prevenir riesgos de las prácticas sexuales.

Sexual significa “de los sexos” y por ello, la verdadera educación sexual bien hecha, abarca las relaciones igualitarias entre estos, la buena comunicación, la autoestima, el autoconocimiento, la seguridad en uno mismo…Si, que es mucho más de lo que habitualmente se piensa.

Aclarado este último punto, te dejo 5 tips para responder a las preguntas de tus hijos:

  1. Nunca debemos evadir ninguna pregunta: los niños aprenden de lo que se dice y de lo que no se dice. El silencio es la peor de las opciones.
  2. Nunca, bajo ningún concepto, debemos de mentir: la información errónea junto a la desinformación son las dos grandes catástrofes de tu futura vida íntima.
  3. Es importante responder a lo que ellos quieren saber, pero también aportar información de lo que deben saber: quizás, en lo que no preguntan directamente también existan cuestiones importantes a conocer o dudas no resueltas.
  4. Si no sabemos cómo responder (por vergüenza o por no saber adaptar el lenguaje) o desconocemos la respuesta lo mejor es reconocerlo y comprometerse a buscar información para abordar el tema en otro momento (sin que esto sirva para escaquearse, claro)
  5. ¿Por qué esperar a sus preguntas? La educación sexual de los niños es su derecho y, para los padres, una obligación. ¿Por qué no llevar tu la iniciativa? Hay niños que son menos preguntones, por ello no van a quedarse sin información.

Además, para complementar este post te dejo mi vídeotutorial “Cómo hablar con tus hijos sobre sexualidad

y me gustaría aprovechar para comentarte que ya ha salido a la venta mi libro “Sexperimentando” de educación sexual para adolescentes en el que abordo todos esos temas esenciales que te comentaba anteriormente de una forma elegante pero directa y divertida.

Sin duda será una fantástica herramienta para tus pequeños, pero también para ti como su educador. Puedes echarle un ojo aquí (link: http://www.sexperimentando.es/categoria-producto/libro-sexperimentando/ )

Sexóloga

Cómo sobrevivir a las fiestas con tu pareja y la familia

28 de Diciembre de 2015 Nayara Malnero · 0 comentarios

El invierno y concretamente las Navidades son una de las peores épocas del año para muchos. Cada día me encuentro con más personas que la detestan y mi pregunta es ¿por qué?

Las respuestas suelen ser unánimes: es una época triste en la que echas de menos a quienes ya no están, reunirte con toda la familia es casi más un compromiso que una forma de afianzar lazos, discutir sobre temas irresolubles como política o religión se convierte en el pan nuestro de cada día y luego está la exasperante organización entre familia propia y familia política…

Por todo esto, Enero es una época en la que mi consulta se llena de caras nuevas (http://www.sexperimentando.es/categoria-producto/consultas-online/) deseosas de aprender a relacionarse mejor con quienes le rodean, de reducir sus niveles de ansiedad y, como no, de mejorar su relación de pareja.

Sin duda, los propósitos de año nuevo tienen mucho que ver aquí, pero creo que está mucho más relacionado con el hecho de que la pareja y las relaciones familiares se resienten.

Todo comienza semanas antes de Navidad cuando tus suegros quieren que pases la Nochebuena con ellos pero claro, tus padres también.  Si hay niños todos quieren disfrutarlos y tenerlos el máximo tiempo posible pero no se puede, hay que repartirse.

Así, comenzamos Diciembre negociando y organizando, derrochar armas de buena comunicación es imprescindible en este momento porque, admitamoslo, en todas las “casas de cuecen habas” y esto se vuelve aún más difícil cuando existen roces y malas relaciones intrafamiliares.

En este primer momento ya muchas parejas comienzan a resquebrajarse. La mayoría no dedican tiempo a negociar y a llegar a acuerdos comunes. ¿Cuándo surgen los problemas? Precisamente cuando no nos sentamos de forma tranquila a exponer y valorar la situación, cuando no tenemos la suficiente paciencia, cuando no somos capaces a ponernos en el lugar del otro, cuando nos enfadamos facilmente o utilizamos el reproche.

¿Cuántas de estas estrategias de comunicación utilizas con tu pareja? Toma nota porque desde ya te digo que no son efectivas. Te recomiendo leer mi antiguo post sobre cómo evitar las discusiones en pareja durante las vacaciones, muchas herramientas te volverán a resultar útiles (http://dietasanayejercicio.com/vacaciones-en-pareja-discusiones-vs-amores/) Aunque solo sea como propósito de Navidad ¡inténtalo, merece la pena!

Pues bien, ahora ya está todo preparado, ya sabemos qué día tenemos que ir a dónde pero ahora queda lo peor… ¡organizarlo! Qué me pongo, qué cocino, qué llevamos, ¿haremos noche o no? Una auténtica locura ante la que lo más importante es recordar que estamos hablando de fechas en familia para encontrarnos y disfrutarnos ¡no para estresarnos!

Si no todo sale tal y como tenías planeado, tranquila, es lo normal. Disfrutar y estar preocupado es totalmente incompatible, por eso, céntrate en que todo salga lo mejor posible dentro de las posibilidades, pero sin perder ni los nervios ni la sonrisa.

Resulta triste ver a parejas discutir mientras planifican algo que es para ellos. ¿Cuál es el objetivo? Disfrutar de una noche especial juntos y con vuestros seres queridos ¿verdad? Entonces ¿por qué olvidamos cual es el objetivo real dejándonos llevar por la presión o la “mala leche”?

No se trata de demostrar que una familia es mejor que la otra o que tus padres son más quisquillosos que los mios, al fin y al cabo, para cada uno su familia siempre va a ser la mejor (y aquí no hay nada que hacer, te pongas como te pongas). Se trata de sacar lo positivo de la situación más negativa, ver la parte buena de la gente (hasta tu peor enemigo la tiene y lo sabes) y contribuir al buen ambiente y a que todos lo pasen lo mejor posible.

También, por último, ten en cuenta que tú o tu pareja podéis ser precisamente esa persona que sufre por echar de menos a un ser querido. Si es así, armaros de paciencia para con vosotros mismos o para con el otro. Sentirse triste es normal y es un sentimiento temporal, daros tiempo y, sobre todo, espacio para desahogar.

Sexóloga

Cómo decir NO

4 de Noviembre de 2015 Nayara Malnero · 1 comentario

Que hombres y mujeres somos diferentes es un hecho, pero que nos empeñamos en convivir juntos y llevar a cabo las mismas rutinas y actividades lo es aún más. Os adelantaré una idea: en muchas ocasiones esto resulta totalmente inviable ¿o acaso nunca te ha ocurrido?
Os explicaré un caso típico (que bien podría ser al revés o de otro modo) como ejemplo que me ha ocurrido en consulta.

Necesito cuidar mi estilo de vida al máximo para no coger kilos de más: intento salir a correr todas las tardes después del trabajo al menos media hora y vigilo mi alimentación. No me obsesiona mi físico ni me obsesiono con cuidarme pero ¡es muy importante para mí! Lo que más me preocupa es que él no lo entienda.

Siempre organiza actividades justo en los horarios en los que sabe que yo salgo a correr y, en cada cena (que es justo cuando yo tengo que controlar más mi alimentación) no presta nada de atención a lo que comemos. Si es él el que cocina prepárate para un plato hipercalórico, si la preparo yo refunfuña porque “no como nada” o “qué más da por un poco de…”

¡Es pura tentación! Le veo a él como come lo que quiere sin engordar ¿y yo qué? Él dice que prefiere verme gordita a verme pasándolo mal por cuidarme pero yo sé que no me merece la pena, al margen de que él me vea más o menos guapa”

¿Te sientes identificada? Historias como ésta se suceden a diario, por supuesto, con sus propios detalles. Por lo general los hombres se preocupan menos por su aspecto físico y por el autocuidado, cosa que a nosotras nos han inculcado muchísimo más. Es habitual que las mujeres invirtamos muchísimo más de tiempo y esfuerzo en sentirnos sanas y bonitas.

¿Realmente no lo entienden? ¿Tan incapaces son de ponerse en nuestro lugar? La respuesta es sí, y no pasa nada por ello. ¿Acaso entiendes tú su manía por gritar los goles? ¿O su incapacidad para hacer dos cosas a la vez? Son topicazos, pero ¡tópicos reales!

Que no nos comprendamos los unos a los otros es lo natural. Como los terapeutas de pareja decimos, “hablamos distintos idiomas”. Ahora bien ¿cómo traducirle? Aquí te daré unas claves:

1. Mantente firme en tus objetivos: sea lo que sea que quieras hacer en beneficio de tu salud debes primero de tenerlo claro (ojo con esto, no debes ser tú la primera que tenga dudas) y después comunicárselo de forma simple y lo más concreta posible. Por ejemplo: “Voy a salir a correr media hora todos los días de lunes a viernes a las 18h, a las 19h estaré de vuelta para hacer lo que quieras pero esa hora es para mí ¿vale?”

2. Cada persona tiene distintas prioridades, no permitas que te juzgue ni le juzgues tú a él: ambos sois adultos y cada uno sabe cómo cuidarse mejor. Él debe respetar tus decisiones al igual que tú las de él, al margen de que os ambos os deis argumentos (respetuosos, por supuesto) para la mejora de vuestra salud e imagen. ¡Fuera apelativos!

3. Elimina tus tendencias absolutistas: generalmente tendemos a simplificar el mundo en bueno y malo, sin puntos intermedios. Ningún alimento ni ninguna rutina es buena o mala en sí misma (salvo algunos casos, por supuesto) sino que depende de cómo la llevemos a cabo, con qué frecuencia y en qué medida.

Si le dices “no como esto porque no es sano” él te argumentará hasta el infinito por qué no es así y por qué deberías animarte a “pecar con él”. Sin embargo, cuando hablamos desde el “yo tengo esta opinión” conseguiremos ser más efectivos en nuestra comunicación.

Se trata de hablar desde el “yo personal”, es decir, soy yo la que se siente así, no todo el mundo se tiene por qué sentir como yo. + Hablar desde “mi propia opinión” que no es una verdad absoluta ni tienes por qué compartirla. Por ejemplo: “Cenar pizza no me sienta bien porque me engorda y creo que tiene demasiada sal, lo que me provoca retención de líquidos. Si la quieres comer tú ¡disfrútala! Pero preferiría que no me ofrecieses, así puedo cuidarme a mi manera”

Por último, he de confesar que no puedo ayudarte demasiado a resistir la tentación de cogerle “ese pedacito de nada” de su comida. ¡Incluso para mí es dificilísimo! Simplemente, en ese momento de máxima tentación, vuelve al punto 1 para mantenerte firme y piensa en estas frases ¿es deseo o es necesidad? , el placer que me va a reportar ¿es mayor que la satisfacción de no “pecar”? ¿es a corto plazo o a largo plazo?

Sexóloga

Vacaciones en pareja: discusiones vs. amores

10 de Julio de 2015 Nayara Malnero · 3 Comentarios

¡¡¡Estoy de vacacioneeeeeeeeeees!!! Que ganas de gritarlo a los cuatro vientos ¿verdad? Todo el año esperando por este momento: playa, sol, relax, discusiones con tu pareja…No te sorprendas, sabes que vacaciones y discusiones de pareja van de la mano.

Sorprendentemente, muchos estudios afirman que cantidad de parejas se separan después de las vacaciones. Generalmente ocurre en parejas a largo plazo y el por qué es sencillo: porque tienen tiempo para compartirlo juntos.

Con nuestro ritmo del día a día parece que muchas veces funcionamos como autómatas, al margen de que estemos más o menos contentos con nuestras vidas. Piensa en tus rutinas, cada vez que quieres cambiar una (por ejemplo, optar por un desayuno más saludable) te supone un pequeño esfuerzo.

La convivencia en pareja también se basa en rutinas y, siempre y cuando las respetemos, las probabilidades de que salten las alarmas son muy escasas. Tanto es así que muchas parejas me cuentan en consulta como sus discusiones son casi siempre sobre los mismos temas y del mismo modo. Están tan acomodados el uno al otro que no se plantean el cambio, ni siquiera cuando todos los lunes a las 20h, cuando tu marido llega de trabajar, le echas en cara que haya dejado la cocina echa un asco.

Pero llega el merecido descanso y tenemos que organizar juntos las escapadas. Compartimos tiempo y vemos como nuestros intereses no son los mismos, que las manías del otro ya no pasan tan desapercibidas y, lo más importante, que no nos entendemos a pesar de nuestros esfuerzos.

Yo quiero ensalada para cenar, que ya me estoy pasando con tanto mojito. Él quiere comerse una parrillada, que para algo estamos de vacaciones. Yo quiero comprar una sombrilla, que tanto sol no es bueno. Él dice que para un par de días es una tontería, que si la compro que la clave yo… Y todo así, un desacuerdo total.

vacaciones en pareja

Esto son solo ejemplos en los que ojalá no te sientas identificado, pero es que a tantas parejas les pasa…y si además se unen los niños ¡para que queremos más! Eso sí, debes de saber que todo tiene solución y que antes de llamar a un terapeuta de pareja, podéis daros una oportunidad con una serie de consejos:

  1. Se empático: con esto no quiero decir que los sentimientos y opiniones del otro tengan que imponerse sobre los tuyos, simplemente que los tengas en cuenta y que, si existen, es por algo. Pregunta por qué, plantea alternativas y, antes de responder, escucha todo lo que tenga que decir.
  2. Se asertivo: decir lo que uno piensa y no dejarse pisar es importante, pero más importante aún es hacerlo con educación y respeto. Nunca utilices el insulto ni menosprecies a tu pareja, tampoco permitas que lo haga contigo.
  3. En el amor nadie pierde, nadie gana: sea lo que sea sobre lo que discutáis, sea cual sea el desacuerdo, en el amor no existen ganadores ni perdedores. Tener la razón no te llevará a ningún lado, al igual que el orgullo sirve de poco cuando te abandonan. Sois un equipo, si ganáis lo haréis juntos y también si perdéis.
  4. Recordad vuestro objetivo: como pareja que sois, vuestro único objetivo es ser felices juntos, no importa ni el cómo, ni el cuándo, ni el donde. Si ambos queréis estar juntos bien ¿por qué os boicoteáis constantemente?
  5. Si es necesario, cuenta hasta 10: la mayoría de los problemas surgen porque respondemos antes de reflexionar o de escuchar por completo lo que el otro tiene que decir. Practica la escucha activa, es decir, pensar en lo que vas a responder antes de que el otro termine de hablar no es buena idea.
  6. Por último, no te olvides de que estás de vacaciones: fuera malos rollos, adiós estrés, si tienes ganas de discutir, hazlo con otro. Si es necesario, di que sí aunque luego hagas lo que te dé la gana pero lo más importante es que estás aquí para disfrutar y para cuidar de tu salud, no para estropearla.

Resistirse a la tentación de discutir puede ser difícil pero, con práctica, puedes evitarlo y tener esas vacaciones de ensueño que imaginabais. Eso sí, si las fuerzas se te agotan y veis que os encontráis en un callejón sin salida, no lo dudéis y solicitad ayuda.

Expertos, Sexóloga

Soy Nayara Malnero, alguna sugerencia?

2 de Junio de 2015 Nayara Malnero · 2 Comentarios

Hola! Soy Nayara Malnero, psicóloga, sexóloga y estudiante de 4º curso de pedagogía.

Aunque llevo trabajando en el área de la sexualidad desde hace 8 años, con la pedagogía voy poco a poco,  aunque es algo que pongo en práctica todos los días, al menos a nivel online. Dirijo la comunidad Sexperimentando (www.sexperimentando.es) en donde todos los miércoles comparto un videotutorial sobre salud sexual.

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Además, también publico post casi a diario y soy súper activa en mis redes sociales Facebook (www.facebook.com/sexperimentando) Twitter (www.twitter.com/sexperimentando) e Instagram (www.instagram.com/sexperimentando). Periódicamente publico debates, sorteos y todo tipo de contenidos interesantes, siempre relacionados con la salud sexual, la educación sexual o la vida en pareja.

Mi primer vídeo dio mucho que hablar, tras más de 8 millones de visitas por tan sólo explicar cómo se colocaba un preservativo, tuve denuncias y censuras, polémicas y guerras que aún continúo con Google. La educación sexual básica es un derecho fundamental de todos y de todas, de no ser así, pasa lo que pasa.

Todos los sabemos bien como adultos, en mi consulta recibo cantidad de personas (a veces a solas, otras veces en pareja) con grandes problemas derivados de los tabúes, los perjuicios y, en definitiva, de una mala educación sexual.

En Gijón (Asturias) dirijo el centro Psic & Corps (www.psicycorps.com). Somos un equipo de psicólogas, cada una especializada en su temática concreta y yo, abordo temas relacionados con la terapia sexual y de pareja.

A nivel terapéutico, quienes demandan más ayuda son los hombres: problemas de erección y de control de la eyaculación están al orden del día. Algunas mujeres también vienen solas, la autoestima y los cambios corporales drásticos (intervenciones quirúrgicas o la menospausia, por ejemplo) aunque es menos frecuente ¡por suerte! Y luego, contamos con las parejas que quieren darse una última oportunidad antes de separarse o simplemente crecer a nivel íntimo, erótico y/o romántico.

Como ves, tengo cuerda para rato. Espero que mis aportaciones en Dieta Sana y Ejercicio resulten de vuestro interés. Como veréis, me gusta abordar la sexualidad humana con la naturalidad y la relevancia que se merece. Acepto todo tipo de propuestas, ideas y críticas, al fin y al cabo ¿no estamos aquí para ?

Dieta sana y ejercicio