Experto nutricional

Come bien para pensar mejor

1 de Diciembre de 2015 laura escofet · 0 comentarios

Estudiantes a punto de empezar la época de exámenes, trabajadores con agotamiento mental, situaciones que requieren que “pienses” mucho… realizar un sobreesfuerzo mental se tiene que procurar llevar a cabo una alimentación saludable. Hay ciertos nutrientes y factores que contribuyen al buen funcionamiento del cerebro y cuidan el rendimiento intelectual. Hay otros que lo empeoran. ¿Queréis saber cuáles son? ¡Os lo cuento!

Seguro que habréis oído a hablar de los ácidos grasos omega-3. Pues bien, éstos contribuyen a la construcción de estructuras del cerebro. Un ácido graso de esta familia, el ácido docosahexaenoico (su abreviatura es DHA), ayuda a mantener las funciones del cerebro. Se encuentra en el aceite de pescado, en algunas algas y en peces como el salmón, el arenque, la anchoa… Por el contrario, un consumo elevado de grasas saturadas podría empeorar las funciones cognitivas como la memoria y la atención. Por ello es importante tomar más pescado que carne, reducir los embutidos, alimentos procesados, dulces, bollería…

Por otro lado, es importante no tener deficiencia de la vitamina B12. Entre otras funciones, contribuye al funcionamiento del sistema nervioso y psicológico y unos bajos niveles pueden perjudicar el rendimiento intelectual. Las personas más susceptibles a tener carencias de esta vitamina son las mayores de 50 años y los vegetarianos. En estos casos, tomar suplementos podría ayudar, además de asegurar la ingesta de alimentos ricos en vitamina B12 como son las sardinas, las ostras, los mejillones…

El yodo, el hierro y el zinc contribuyen a la función cognitiva. Una buena ayuda es sustituir la sal normal de mesa por sal yodada. ¡Así de fácil! En cuanto el hierro, es importante no padecer deficiencias. Si es así, el doctor debe aconsejar qué suplementos tomar y, en la medida de lo posible, intentar comer bien para evitar la anemia ferropénica. En este link  os recuerdo los consejos que os di para ello. En referencia al zinc, no es habitual tener deficiencias de este mineral.

Otro nutriente, la vitamina B5 (también llamado ácido pantoténico), también contribuye al rendimiento intelectual. Los alimentos que más la aportan son los huevos, el germen de trigo, las lentejas, los guisantes, los garbanzos….

Por último, y no menos importante, a través de estudios se ha visto que niveles altos de glucosa en sangre pueden afectar negativamente a la memoria (especialmente en personas con poca tolerancia a este azúcar) y, además, las habilidades cognitivas también se ven empeoradas en un estado de deshidratación. Por ello, para asegurar un buen rendimiento intelectual se recomienda hidratarse continuamente, no hacer comidas copiosas y evitar alimentos que suban el azúcar muy rápido en sangre (azúcar de mesa, cereales azucarados, panes refinados, dulces y bollería…), a cambio preferir los alimentos de bajo índice glucémico (frutas, verduras, legumbres…).

Lo sé. Es difícil acordaros de todos los alimentos que deberíamos comer. Ya sabéis que yo soy de la teoría que no sirve para nada memorizar una lista de nombres. ¡Tenemos que ser prácticos! Por ello, colgad en la nevera la siguiente nota que os he preparado y seguro que así os acordaréis cada día y, sin daros cuenta, llegará el día que ya os lo sabréis:

  • ALIMENTOS PARA EL CEREBRO:
  • Alimentos ricos en fibra: cereales integrales (sustituirlos por los refinados), fruta, verdura y legumbres
  • Evitar el abuso de azúcar de mesa, dulces y bollería industrial.
  • Pescado azul y marisco (sardinas, salmón, arenque, anchoa, ostras, mejillones)
  • Ternera: 1 vez a la semana
  • Huevos
  • Germen de trigo
  • Sal yodada (sustituyéndola por sal sin yodar)
  • 1,5-2 litros o 8-10 vasos de agua/día

 

Espero que os haya ayudado. ¡Hasta pronto!

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