Bueno, bueno, bueno… pues ya sabes qué es el coaching… Y ahora supongo que te estarás preguntando cuál es mi función aquí… Pues, principalmente, procurar que tu nivel de motivación sea el adecuado para que se pueda dar el cambio. En este caso, puesto que no vamos a tener sesiones individuales, trabajaremos de un modo un poquito diferente. Para empezar, te voy a pedir que imagines la siguiente situación: llevas una mancha de tomate en la mejilla (o una carrera en las medias cuando vas a una cita especial, o la cremallera de los pantalones bajada… ¡tú eliges!): aún no te has dado cuenta de que la tienes, no la notas ni te incomoda, pero está ahí. ¿Puedes cambiar la situación, si no sabes lo que ocurre? Me imagino tu respuesta… Entonces, alguien te llama la atención sobre ello: pasas un momento de incomodidad (posiblemente incluso digas “Tierra, ¡trágame!”), pero el simple hecho de saberlo permite que puedas actuar y limpiártela (o cambiarte de medias, o subirte la cremallera…). Con nuestros comportamientos ocurre lo mismo: ¿podemos cambiarlos, si no somos conscientes de ellos?

Así que un proceso de coaching consta de dos fases: la toma de conciencia y el plan de acción.
A través de un blog no puedo hacer un proceso de coaching “puro”, pero sí espero poder incitarte a la reflexión, es decir, favorecer en la medida de lo posible la toma de conciencia.
Y este es mi propósito. Sugeriré temas que crea que pueden interesarte, te haré preguntas que quizá no te hayas formulado antes y te daré también alguna herramienta práctica para que puedas ver cuál es tu nivel de motivación, de modo que puedas comenzar con tu proceso de cambio… ¡Y ojo! No siempre te contaré para qué hacemos un ejercicio u otro… Muchas personas me dicen que necesitan entender para qué hacen cada cosa… y entonces yo les pregunto si saben qué es lo que hace técnicamente el microondas para calentar la comida… o cómo funciona la electricidad, que permite que se encienda la luz cuando das al interruptor.
Ahhhh, ¡te pillé! Eso no necesitas comprenderlo, ¿eh? Pues te pido entonces un voto de confianza. Ya irás viendo los resultados…
Llegados a este punto, quizá lo primero que necesites es ser consciente de los hábitos que tienes ahora para poder cambiarlos, si quieres. De modo que te sugiero algo: durante una semana a partir del momento en que leas estas líneas, te propongo que apuntes de modo muy sencillo cuáles son tus hábitos: comidas, ejercicio, horas de sueño… lo sé, lo sé… da pereza… ¡pero más pereza te da seguir sintiéndote insatisfech@, ¿no?! Veamos cuál es la realidad: escribe en un papel ahora (sí, ¡ahora mismo!) lo siguiente: “Café con leche, 5 galletas.” “Pan, 2 vasos de agua, macarrones con tomate, filete de ternera, lechuga, manzana, 2 onzas de chocolate.” “2 cañas.” ¿Qué, cuánto has tardado en escribirlo? Efectivamente, menos de un minuto. Así que no me digas que es algo difícil de hacer, o que no tienes tiempo. Venga… reconoce que siempre llevas el teléfono encima, así que ábrete una nota en la que puedas ir apuntando esto.
¿La buena noticia? Que, de momento, no te pido que cambies ningún hábito. Solo se trata de que apuntes lo que haces ahora. ¡No quieras ponerte YA mismo a cambiarlo todo! Paso a paso…
¡Hasta la próxima, Saludable!



22 Comentarios
Ostras…venga,me pongo a ello,ya mismo….gracias por ayudarnos ^_^
Hola Izaya! Gracias a ti!! en cualquier caso, si te ayudáramos, haríamos por ti lo que puedes hacer por ti misma… preferimos apoyarte. Ánimo!
Gracias por APOYARNOS jejeje….gracias a una app del móvil he ido apuntando todo todito todo….vale, me he dado cuenta de que tomo demasiado pan y que picoteo mucho….así que a por ello…voy a mejorar ^_^
Como ya comenté en IG me faltaba motivación, solo con este primer post creo que he encontrado el camino y tomo conciencia de lo que debo cambiar. Ayer evite el picoteo entre horas con tal de no tener que apuntarlo…..mil gracias!
Jajaja… te comprendo… ¡y no sabes cuánto! Llevaba años queriendo ir al gimnasio y auto-convenciéndome de que era para estar sana… y no funcionaba. Hasta que un día cambié la motivación (como tú con ese “con tal de no apuntarlo”)… Ahora voy para cumplir con el compromiso conmigo misma, por lo que eso conlleva. Estate atenta al tercer post (“La importancia de las pequeñas metas”), que espero poder darte una clave. ¡Va por ti!
Hola, voy a ponerme con el papel y el boli… necesito urgentemente motivación. Gracias
Esto de momento es más una toma de conciencia que una motivación, Cristina. Poco a poco…!
Ya me he creado la nota en el telefono 😉
Y la vas rellenando????
Me pongo a ello con Evernote
Qué modernidades! Si evernote a ti te va bien, perfecto!!
Muchas gracias Beatriz!!!, creo que ésto va a ser muy positivo. Yo sobre todo lo que necesito es hacer ejercicio….el tema de la comida llevo como dos semanas controlándolo mejor,,,,,,,
Yupiiiiiiiii.
Sigue así Sara, que vas muy bien!
Holaaaa, pues lo he hecho y me he dado cuenta que estoy cambiando mis avitos de alimentación,estoy haciendo el reto del agua y genial xq ya hacía 3 semanas que lo hacía.Esta semana me propondré subir y bajar las escaleras de mi casa (3*) cada vez que vaya a la calle. De momento reducir volumen he reducido
Cómo sigues Isabel? Sigues manteniendo hábitos saludables?
Me uno a esta plataforma donde gracias a personas como tú voy a encontrar la motivación que me falta. Gracias por tu ayuda.
Eso espero Merche!! Un abrazo!
Me uno, al apuntar en el movil.Ya apunte que estuve picando mientras preparaba la comida, y no precisamente era lechuga!!
gracias por tu ayuda
Y bien? Cómo va ese picoteo, Lia???
Yo no tengo el habito de hacer ejercicio… Me da pereza y me falta motivación, antepongo mil cosas a las mías… espero cambiar esto pronto!
Hola Eli!! En blogs posteriores a este proponía empezar por cumplir otras pequeñas metas, antes de ponerte con el ejercicio. Échales un ojo y empieza por ahí, verás cómo lo notas!
Un abrazo
cada que leo tus consejos me dan ánimos y se quedan grabados en mi cabeza y la verdad es q me permite avanzar.